Es oscuridad. No, no es oscuridad, es claridad. Tampoco, es una nebulosa. Estoy en el epicentro de la nebulosa. Tengo vagos recuerdos, me faltan partes de la historia. De mi historia.
El pasado se funde con el presente. Tal vez estoy viviendo el pasado. Tal vez no vivo en absoluto. En un universo paralelo no existo, por ende, estas palabras tampoco. Tomo conciencia de mi cuerpo y lo examino. Descubro y me adueño de cada parte de mi ser. Pienso cada hueso, cada articulación, cada poro, cada vena, cada arteria. Concluyo en un corazón que late. El disco de la luna debe de ser perfecto.
Siento mis pensamientos arremolinarse. Tal vez yo sea el remolino. Lo que fue se funde con lo que podría haber sido. Lo que será invalida a lo imposible. La brisa me eleva y dejo que las palabras fluyan como si no me pertenecieran. Siento el aroma de los eucaliptus y temo por mí. Temo por lo inevitable. Pero el temor se desvanece en pos de la resignación. La abrazo feliz y la dejo disfrazarse de valentía. Para qué arrebatarle la ilusión, cuando es aquello que me mantiene con vida.
M.
7 de junio de 2015
28 de mayo de 2015
OTRAS YERBAS
A veces somos nosotros, y no los otros; nos cuesta una vida darnos cuenta.
15 de Mayo 01:15 AM
La semana pasada fui al medico, me recetó unas pastillas de colores. La verdad no me gustan mucho, me dan sueño, a veces me ponen medio mal y no puedo controlarme.15 de Mayo 01:15 AM
20 de Junio 19:20 PM
Mariano piensa que tengo que dejar de tomar las pastillas, ando muy dormido ( la verdad es que no las necesito) y se que él quiere lo mejor para mi.
25 de Julio 10:30 PM
Mamá no me contesta las llamadas, a veces creo que no le gusta mucho que la visite todo el tiempo, mi hermana se pone tensa y me deja la cabeza ruidosa de tantas cosas. Voy a tomar un té de yuyos y me fijo si se me pasa esta sensación.
1 de Julio 11:15 PM
Hoy hace un año que deje la casa de mis viejos, me atormenta un poco esta casa, a veces no sé si soy yo o es ella.
5 de Agosto 00:15 AM
Ayer me fui a comprar ropa, me asustó más el talle que tuve que pedir que el precio en si. Detesto mirar al espejo... ya no soy un pendejo
30 de Septiembre 02:15 AM
Estoy exhausto, te juro que no dejo de pensar en cosas que no corresponden
17 de Octubre
Último día de conexión 1/10/2015
Tin
23 de mayo de 2015
EL LADO B DEL DISCO
A principios
de la década de 1950, la canción en el Lado A era la canción que la
discográfica quería promocionar, mientras que se destinaba el Lado B a la
canción secundaria que no suele aparecer en el álbum, las grabaciones de
calidad inferior, instrumentales, etc.
A pesar de la inicial de su nombre, Alma se
sentía en el Lado B de todo lo que la rodeaba… Tímida, buscaba su espacio
dentro de su pequeño entorno, sin encontrarlo. Tampoco es que le importara demasiado,
pero de vez en cuando miraba a su alrededor y veía a sus compañeras charlar,
reírse, compartir salidas o paseos por el centro. Las chicas la invitaban, pero
ella sabía que no podía salir después de clases, tenía que trabajar.
La niña pasaba sus tardes trabajando en la
mercería del pueblo, y cuando no había clientes, tejía. Hacia maravillas con
sus manos, mientras divagaba y soñaba con una adolescencia como todas.
No estaba triste, era muy feliz con su familia,
sus animales y sus libros. En el colegio tampoco la pasaba mal, sus compañeras
la apreciaban mucho y ese cariño era reciproco. Pero la trataban como a una
persona mayor. Alma nunca fue una de ellas.
A veces es así, a algunas personas están destinadas
a estar del lado menos alegre de las cosas, pero igualmente siguen formando
parte de este disco disparatado.
Pau.
20 de mayo de 2015
TRES GATOS LOCOS Y UNA HABITACIÓN
Hace años que conozco a Marcela, ella sabe que mi personalidad es un calco de nuestras madres.
Mamá es un calco de su madre, Marcela es un calco de su padre.
Los calcos no es lo nuestro, tengo la sensación que de tanto perpetuar los genes nosotros nos vamos desgastando; somos la versión menospreciada de una imagen reflejada en una ventana lluviosa.
Vieron que uno elige a los amigos en función a parámetros que lo satisfacen. A mi me llenan pocas cosas, una de ellas siempre fue la soltura con la que Marcela se manejaba.
Y lo digo en pasado por que hoy Marcela ya no pertenece a este plano, el plano de lo intangible. Somos amigos pero optamos por no darnos un tiempo sino la vida entera separados. No quiero decir que ya no seamos amigos, de hecho la sigo respetando y queriendo, pero hay algo que no parece estar complementando nuestra amistad y es el libre albedrío.
Como dije siempre respeté que se manejara con soltura, siempre y cuando no se soltara en medio de mi vida.
Hoy le escribo a ella, se que me lee, para que sepa que la soltura no es algo que nos haga seres inimaginables y únicos, sino amigos de las distancias.
NO Marcela, no te deje de querer en mi vida, yo siempre te voy a querer aquí. Todos saben que no puedo evitar querer saber de tus caminos y de tus aventuras, pero no puedo acercarme porque nos soltamos.
Soltar, es la cuestión que nos atañe, por que yo no te voy a soltar y creo que de eso vos no sabes nada.
Se que queres que lo nuestro sea lo que fue, yo también.
Pero nuestro drama no es ser amigos sino dejar las enemistades para volver a ser lo que nunca fuimos.
Marcela, no vuelvas, dejame lejos (pero sigamos juntos).
Todo esto es un pedido burgués, hasta te diría que pretencioso y barroco.
Vos sabes, por algo somos amigos.
Tin
Mamá es un calco de su madre, Marcela es un calco de su padre.
Los calcos no es lo nuestro, tengo la sensación que de tanto perpetuar los genes nosotros nos vamos desgastando; somos la versión menospreciada de una imagen reflejada en una ventana lluviosa.
Vieron que uno elige a los amigos en función a parámetros que lo satisfacen. A mi me llenan pocas cosas, una de ellas siempre fue la soltura con la que Marcela se manejaba.
Y lo digo en pasado por que hoy Marcela ya no pertenece a este plano, el plano de lo intangible. Somos amigos pero optamos por no darnos un tiempo sino la vida entera separados. No quiero decir que ya no seamos amigos, de hecho la sigo respetando y queriendo, pero hay algo que no parece estar complementando nuestra amistad y es el libre albedrío.
Como dije siempre respeté que se manejara con soltura, siempre y cuando no se soltara en medio de mi vida.
Hoy le escribo a ella, se que me lee, para que sepa que la soltura no es algo que nos haga seres inimaginables y únicos, sino amigos de las distancias.
NO Marcela, no te deje de querer en mi vida, yo siempre te voy a querer aquí. Todos saben que no puedo evitar querer saber de tus caminos y de tus aventuras, pero no puedo acercarme porque nos soltamos.
Soltar, es la cuestión que nos atañe, por que yo no te voy a soltar y creo que de eso vos no sabes nada.
Se que queres que lo nuestro sea lo que fue, yo también.
Pero nuestro drama no es ser amigos sino dejar las enemistades para volver a ser lo que nunca fuimos.
Marcela, no vuelvas, dejame lejos (pero sigamos juntos).
Todo esto es un pedido burgués, hasta te diría que pretencioso y barroco.
Vos sabes, por algo somos amigos.
Tin
18 de mayo de 2015
Cada uno por su lado.
Suspender el casamiento dos
semanas antes de la fecha trajo sus consecuencias. Era predecible.
Andrea llegó al barcito de la calle Perú,
llevaba el pelo recogido en un rodete y
puestos los lentes negros que le disimulaban los ojos hinchados y rojos de
tanto llorar. Se sentó en una mesa pegada a la ventana y ahí se quedó viendo la
gente pasar. El mundo no la entendía, el
mundo la trataba de loca por no querer casarse con Jorge, su novio de hace
cuatro años. Pero ella no se movía ni un
milímetro de su decisión. La decisión estaba tomada.
Jorge llegó diez minutos después
de lo acordaron, entró. La vio de inmediato. No le fue difícil distinguirla
entre los demás clientes del lugar. Se acercó a la mesa y se sentó, no la
saludó.
-¿Cómo sigue esto?- preguntó Jorge
-Sigue, si así vos lo deseas, sin
ataduras. Sin papeles. Cada uno en su casa.
-Casarnos fue tu idea, hasta
donde yo recuerdo.
-Lo sé y es eso lo que pone mal.
Quise cumplir con los mandatos de la sociedad, dejar de ser la rebelde, la que
va en contra de todo. En un momento me proyecte hacia el futuro y me di cuenta
del error. No digo con esto que casarse es un error, pero sé que no es para mi.
-Ni para mí- le dijo Jorge,
mientras le tomaba la mano- Andrea lo quedó mirando
-¿En serio? ¿Por qué no me dijiste
nada?-Le preguntó Andrea mientras se acomodaba en la silla.
-No quiero una vida como la que
llevaron mis viejos, ni como la que llevan mis hermanos. Tampoco una vida como
la que ya tuve. No quiero tener que bancarme el calor porque vos sos friolenta-
le confesó.
-Ni yo de soportar los partidos
de futbol desde que abro los ojos hasta que los cierro.
Ambos rieron.
Andrea y Jorge venían de
convivencias que fracasaron. Sabían que querían y qué ya no. La cosa había
funcionado más que bien hasta que la idea del casamiento se interpuso entre
ellos. Ninguno quería exponerse al desgaste que provoca la convivencia. Cada
uno se encontraba feliz en su propia casa, lugar de encuentro más de tres veces
por semana. Había una convivencia no plena, no obligada. Por qué cambiar la
fórmula que les había resultado entonces. Ellos ya conocían el lado B del amor
y no querían eso para ellos.
A la mañana siguiente el sol, los
encontró durmiendo en la misma cama. Después de haber disfrutado de una noche
como las que ellos sabían crean.
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